ESTÉTICA MÉDICO QUIRÚRGICA
 

    CIRUGÍA DE LAS MAMAS  

 

La mamoplastia conlleva un cambio de volumen y forma de las mamas.  

Los dos tipos que existen son mamoplastia de aumento y mamoplastia de reducción.

El aumento del busto se realiza introduciendo prótesis. La cicatriz es pequeña y depende de la vía de acceso para introducir el implante: axilar, periareolar o en el surco submamario. Se requiere un día de ingreso en la clínica y de 1 a 2 semanas de reposo post-operatorio antes de volver al ritmo habitual de vida.

 

El objetivo de la mamoplastia de reducción por hipertrofia mamaria es eliminar un exceso de tejido mamario (grasa y piel) que da un volumen desproporcionado a las mamas. Las cicatrices son pequeñas y en una zona poco visible: de la aureola en vertical hasta el surco submamario, a veces también una en perpendicular siguiendo la forma del surco.

Generalmente la paciente queda ingresada un día, vuelve a su rutina diaria en unos 15 días. Las cicatrices acaban siendo prácticamente invisibles.

 

La mastopexia es la operación de cirugía estética del pecho caído. Cuando la piel de las mamas cede por razones de peso o distensión de la piel (edad, embarazo, volumen) se produce una caída excesiva de los senos a la que se llama ptosis.

En este caso, no se modifica el volumen sino la posición. La piel distendida que va desde la aureola en dirección al cuello ha cedido y sobra. Esa piel sobrante es eliminada, “acortada” por decirlo de algún modo.  Se eleva la posición de la aureola y el pezón, la piel de las mamas y el surco submamario ya no tienen contacto (o un contacto mucho menor). 

La paciente suele quedar ingresada 1 ó 2 días, vuelve a su rutina diaria en unos 15-20 días. Las cicatrices de la mastopexia son mayores que las de la mamoplastia, aunque son muy bien toleradas por las pacientes.